Al sentarse
Los pies deben apoyarse en el suelo o sobre un reposapiés. Nada de cruzar las piernas o tenerlas colgadas.
La altura ideal del asiento es aquella que nos deja las rodillas a la altura de las caderas.
La espalda bebe apoyarse sobre el respaldo. No inclinarse hacia delante o sentarse al borde de la silla.
Levantando peso
No levantar peso flexionando la columna.
La forma correcta de hacerlo es ponernos lo más cerca posible del objeto a levantar, flexionar las piernas con los pies ligeramente separados y levantar el peso con la fuerza de brazos y rodillas.
Trasladando objetos
Lo ideal es repartir el peso entre ambos brazos y si se trata de un único objeto llevarlo lo más pegado al cuerpo.
Si el objeto es muy pesado y ha de moverse sin levantarlo, lo mejor es empujarlo aprovechando el peso del cuerpo, no arrastrándolo.
Cogiendo objetos en alto
No extender los brazos hacia arriba para alcanzar el objeto. Se debe utilizar algún tipo de plataforma que nos permita alcanzarlo con comodidad.
Conduciendo
Con el asiento ligeramente inclinado hacia atrás, la zona dorsal y lumbar deben estar apoyadas. Así mismo, las rodillas y los codos deben quedar ligeramente flexionados.
Trabajando con el ordenador
La pantalla del ordenador debe estar a la altura de los ojos y en línea recta. De esta forma se evitan inclinaciones forzadas y recurrentes del cuello.
Hablando por teléfono
Al hablar por teléfono hay que evitar sujetarlo entre el hombro y la oreja.
Por otra parte, al mirar la pantalla o teclear intentar mantener el teléfono en alto para no tener el cuello en flexión.
El calzado adecuado
Cuando en el trabajo debemos permanecer largo tiempo de pie o andar mucho, es imprescindible llevar un calzado blando y con suela de goma que amortigüe el impacto. Los zapatos con tacón alto o completamente planos están desaconsejados.
Siguiendo estos sencillos consejos se podrán prevenir en gran medida los dolores cervicales y de espalda asociados al trabajo. En el caso de necesitar utilizar algún antiinflamatorio hay que recordar que es más seguro hacerlo por vía tópica, directamente sobre la zona a tratar.